Quiero felicitar la Navidad a todo el mundo, pero no quiero olvidarme de todas esas personas que en Navidad sienten sus desdichas con más fuerza que nunca, que no tienen con quien pasar esos días que para casi todos son especiales, que no van a tener un abrazo o un beso en Nochebuena, ni risas, ni encuentros entre amigos, que no van a compartir las uvas con nadie el día que de nuevo otro año coge las maletas y se va para no volver y da la bienvenida a un nuevo año. Esas personas estos días sienten más frio que nunca y su única compañera es la soledad. A todas estas personas les deseo que su suerte cambie y que encuentren el calor y el cariño que todo el mundo debería tener y merece. Y espero que el nuevo año venga cargado de ilusiones que se cumplan, de sueños hechos realidad.